Diez averías que se producen por la inactividad durante el estado de alarma

 

La caída del tráfico en porcentajes cercanos al 60% en muchos puntos de España, así como el aislamiento forzado tras la declaración del estado de alarma,

está provocando una muy baja o nula actividad de los vehículos. Muchos conductores pensarán que se trata de un factor positivo para ahorrar en combustible o en desgaste de componentes.

Sin embargo, inactividad y automóviles no son ni mucho menos una buena combinación. De hecho, es más que probable que una vez se levante el confinamiento en los hogares,

muchos conductores tengan que acudir de primeras a su taller de confianza para reparar alguna de las muchas averías que puede provocar la falta de movimiento. Son las siguientes:

  1. Baterías. Es uno de los pocos servicios que realizan los pocos talleres que quedan abiertos para urgencias. Pero será uno de los más solicitados cuando se pueda volver a
  2. circular con normalidad. Hay que tener en cuenta que las baterías se auto-descargan estando en reposo. Se estima que las baterías sin mantenimiento o con cierta antigüedad,
  3. pueden perder diariamente en torno a un 0,15% de su carga.
  4. Neumáticos. Es cierto que se necesita bastante tiempo para que los neumáticos se acaben deformando producto del peso del vehículo y la falta de movimiento.
  5. Pero puede ocurrir, incluso en cubiertas con muy poco tiempo de vida útil.
  6. Motor. La recomendación general es encender el motor al menos una vez al mes, para que los aros de los pistones no se queden pegados o que el aceite del motor pierda sus propiedades,
  7. riesgos ambos con la inactividad.
  8. Fugas de aceite. Se puede producir esta avería como consecuencia del agrietamiento de las juntas al resecarse después de un tiempo sin actividad. Hay que tener en cuenta que los
  9. elementos que se encargan de la estanqueidad del motor necesitan con frecuencia contacto con el motor.
  10. Circuito de refrigeración. La inactividad es un enemigo importante de varios de los elementos del circuito de refrigeración, tales como los manguitos, la bomba de agua o el termostato,
  11. especialmente en motores refrigerados por agua.
  12. Caja de cambios. Al igual que el motor, las cajas de cambios necesitan recibir aceite frecuentemente para mantener la lubricación. En caso contrario, se pueden producir averías
  13. por oxidación en elementos como las horquillas, sincronizadores o piñones.
  14. Aire acondicionado. La inactividad de los coches solo acentuará un problema muy común en primavera y antes del verano. Es un sistema que necesita lubricación habitual para su
  15. correcto funcionamiento. Por eso se recomienda encender de vez en cuando el aire acondicionado para que compresor, juntas o filtro no se vean dañados.

 

Inactividad y automóviles no son ni mucho menos una buena combinación.

 

  1. Limpiaparabrisas y faros. Un propulsor eléctrico inactivo durante mucho tiempo puede provocar averías en estos elementos.
  2. Distribución. La falta de uso en el vehículo provoca en no pocas ocasiones averías en los taqués, cuyo síntoma más evidente es un sonido característico de “taca-taca”
  3. en la parte alta del motor.
  4. Elevalunas eléctricos. El motor que acciona este elemento se encuentra especialmente expuesto a la humedad y al óxido, al estar ubicado en la puerta lateral.
  5. Especialmente si el coche duerme en la calle, este problema se acentúa.

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¿Sabes la diferencia entre equilibrado y alineado?

Un correcto equilibrado y alineado son la clave de una conducción segura y confortable
 


El responsable del taller Pneumátics i Grues en Palafrugell (Girona), Jordi Sayols, nos explica la diferencia entre el equilibrado y el alineado para que disfrutemos de una conducción tranquila y segura ¡Toma nota!

Un porcentaje muy elevado de conductores no tienen clara la diferencia entre el equilibrado de las ruedas y el alineado.

En nuestras instalaciones muy a menudo nos encontramos con clientes que nos preguntan por el equilibrado. Puesto que su vehículo tiene la tendencia de desplazarse a un lado u otro mientras circula por una recta. Pues bien, esto normalmente se debe a un problema de alineado. Cuando se trata de un problema de equilibrado, notamos en las ruedas delanteras del vehículo unas vibraciones en el volante a una cierta velocidad, normalmente entre 90 y 120 km/h. Si detectamos las vibraciones en los asientos es posible que el problema de equilibrado este en las ruedas traseras.

¿Qué es el equilibrado?

Un equilibrado adecuado evita vibraciones que pueden ser percibidas a diferentes velocidades en el volante, en el salpicadero, etc. El equilibrado de las cuatro ruedas es absolutamente indispensable para una conducción confortable y mantener las prestaciones de los neumáticos.

La rueda está compuesta por la llanta y el neumático y, por tanto, el acoplamiento entre ambos debe ser perfecto. El objetivo es que la rueda gire de la manera más homogénea posible. Para ello es necesario corregir las fuerzas e inercias que se producen cuando estos dos elementos trabajan de manera conjunta. Por separado, llanta y neumático salen de fábrica equilibrados, pero al unirse, es imprescindible buscar su nuevo centro geométrico. Esto se consigue con la colocación correcta del neumático sobre la llanta y de unos pequeños contrapesos

¿Qué es la alineación o paralelismo?

La alineación de las ruedas o paralelismo, como a veces se llama, consiste en poner paralelas las ruedas de cada eje y paralelos los ejes entre sí, y ajustar los diferentes ángulos de las ruedas, según los valores establecidos por el fabricante del vehículo

¡En Neumáticos Mayma nos preocupamos por tu seguridad en la carretera!

La presión correcta de los neumáticos disminuye las emisiones de CO2


Confortauto recuerda que cuidando los neumáticos y manteniéndolos a una presión correcta, se puede alargar su vida útil reduciendo su desgaste, el consumo de combustible y las emisiones de CO2


 
Con motivo de la celebración del «Día internacional del Medioambiente» el próximo 5 de junio, la red de talleres mecánicos Confortauto, propone a través de unos sencillos consejos de mantenimiento, como reducir la contaminación y alargar la vida de los neumáticos mediante el correcto mantenimiento sus presiones. El objetivo es modificar los hábitos del conductor actual, para reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO2. Y así minimizar su huella de carbono al máximo.

La huella de carbono se conoce como: “la totalidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto”. Tal impacto ambiental se mide mediante un inventario de emisiones de GEI o un análisis de ciclo de vida. Según su tipología, sigue unas normativas internacionales reconocidas, tales como ISO 14064, PAS 2050 o GHG Protocol entre otras. La huella de carbono se mide en masa de CO2 equivalente. Una vez conocido el tamaño y la huella, es posible implementar una estrategia de reducción y/o compensación de emisiones. A través de diferentes programas, públicos o privados.

En el caso del neumático su impacto medioambiental se produce en sus tres etapas: fabricación, uso y reciclado. El trabajo para reducir su huella de carbono debe enfocarse en todas ellas. Pero sobre todo en la intermedia, la de su uso: la vida útil del neumático. A ella se debe en su mayoría, alrededor de un 96%.

La mayor parte de las emisiones derivadas del propio neumático se deben a su resistencia a la rodadura. Cuanto menor sea la resistencia, menor será su impacto medioambiental. Pero la resistencia a la rodadura no puede reducirse sin contar con otros aspectos básicos como: distancia de frenado, adherencia en seco y mojado… y la durabilidad.

Lo ideal es mantener un equilibrio óptimo entre ellos, para conseguir un neumático más eficiente.

La resistencia se incrementa si no se circula a la presión recomendada por los fabricantes. Si esta es la correcta, se puede reducir el consumo de combustible hasta un 3’3%. y alargar su vida útil. Si todos los conductores de nuestro país, llevasen la presión correcta en sus neumáticos, equivaldría a una reducción anual de más de 1.320 millones de litros de combustible y más de 2 millones de toneladas de emisiones de CO2 al medio ambiente.

Lo ideal es revisar las presiones quincenalmente, así se reduce la contaminación, se ahorra y aumenta la seguridad en carretera. Por eso está en nuestra mano poder reducir la huella de carbono. A través de los sencillos consejos propuestos por Confortauto en pos de una sociedad más sostenible.

*Cálculos aproximados, extraídos del estudio «Análisis de la eficiencia medioambiental del recauchutado de neumáticos» de la Cátedra para la Investigación y Formación sobre neumáticos reciclados de la Universidad Miguel Hernández. Se consideran todos los neumáticos fuera de uso recogidos por TNU, de turismo, de medida 195/65R15, peso de 7’5 Kg, por cada neumático renovado se dejan de emitir 32’8 Kg de CO2 y de consumir 10,5 litros de petróleo por unidad.